miércoles, 12 de octubre de 2011
GRACIAAAAAAAAASSSS!!!!!!!!!!!
(Elvis Canino)
sábado, 8 de octubre de 2011
REVOLUCION MATERNAL!!!!!!!!!!!

“Si uno quiere descubrir cualidades realmente excepcionales en el carácter de un ser humano, debe tener el tiempo o la oportunidad de observar su comportamiento durante varios años. Si este comportamiento no es egoísta, si está presidido por una generosidad sin límites, si es tan obvio que no hay afán de recompensa, y además ha dejado una huella visible en la tierra, entonces no cabe equivocación posible.” (Jean Giono)
Existe un rol primordial en cualquier sociedad de nuestro mundo, pero muy poco valorado sobre todo en el lado occidental. Y es nada más y nada menos que el rol de la Madre a tiempo completo. En nuestra Sociedad “Exitista”, se considera compatible con el progreso que el modelo ideal de madre se limite a dar a luz, amamantar (si es que lo hace) unos pocos meses o semanas (mientras menos tiempo, mejor) y luego delegar sus funciones al biberón, la niñera o en el peor de los casos a la guardería que cada vez recibe niños a más temprana edad.
Nos venden un concepto de madres ejecutivas, productivas, exitosas, con carrera, una "agenda apretada", los premios materiales del progreso, lo “chick” que se ve la mujer en el mundo de los negocios, la fama y hasta la política. Todo esto, por supuesto en contraposición con la madre que está en casa, ama de casa, “frustrada” en la cocina y los deberes, que sacrifica su vida y su éxito en el mundo laboral por cuidar muchachos, "quemándose" física e intelectualmente por una “razón tan absurda” como acompañar de cerca a sus hijos en los primeros años de sus vidas.
Pues resulta, que lo verdaderamente primordial para un niño en sus primeros años de vida, y de hecho, lo que forja las bases sobre las que se asentará su personalidad y su estabilidad emocional, es ese contacto primordial y por supuesto, la “presencia de Mamá”. Ni la niñera, ni la maestra, ni el corral, ni la “socialización” van a reemplazar jamás su papel esencial de apoyo y sostén emocional.
Siempre reflexiono al respecto, y sinceramente, me preocupa la insistencia de nuestra sociedad, incluyendo medios, profesionales de medicina, los famosos “expertos”, educadores y por supuesto el entorno, sobre la supuesta importancia de que enviemos a nuestros niños lo más pronto al “fuego de la vida”; a que se preparen a sobrevivir en un mundo hostil; a que se acostumbren a levantarse sin ayuda cuando se caen (incluso siendo aún bebes), a que hablen perfectamente a temprana edad, así tengamos que llevarlos a un terapeuta de lenguaje (quienes de hecho cada vez tienen más nuevos y precoces clientes); a que dejen de depender desde muy pequeños de nosotros y sean cada vez más autosuficientes y resignados.
Cuando una madre se queda en casa, decisión que en la mayoría de los casos requiere mucha, pero mucha valentía, se expone a ser menospreciada por la Sociedad en muchos sentidos. Si solicita un crédito, y en vez de decir que su profesión es Doctora en….. Jefa de….. o Licenciada en….., dice Madre de……… o “Ama de Casa”. La reacción programada será la de verla como una persona desempleada. Alguien que solo optará a cualquier beneficio bancario si está casada con el Señor Doctor en….. o el Señor Jefe de…..
Esto convierte, a mi modo de ver las cosas, nuestro mundo real en un mundo Bizarro donde las cosas funcionan al revés.
Lo primordial para una sociedad deberían ser sus miembros, la formación de los mismos. El mundo laboral no puede pretender forjar su cadena de producción a cambio de la estabilidad mental, física y emocional de sus propios integrantes. Olvidamos que somos humanos y hemos diseñado un Sistema de robots. De máquinas para el trabajo, que son formadas y programadas en serie desde su nacimiento.
Insisto, la mejor forma de reconocer que no lo estamos haciendo nada bien, es mirar los resultados afuera. Somos un producto de nuestro propio sistema de separación, somos cada vez más insensibles, egoístas, dependientes de aprobación, desapegados del corazón, carentes de valores, alejados de nuestra esencia, adictos a cada vez más cosas.
Repetimos como loros que la familia es la célula fundamental de la sociedad, pero nos empeñamos en desunirla. La hemos ido convirtiendo en un hogar vacío donde todos van solo a dormir y compartir la cena, preferiblemente frente a la TV.
Nos hemos empeñado en dar connotación de superior a todas las carreras habidas y por haber, menos a la que debería recibir el galardón mayor de honor: “la carrera de Madre a tiempo completo”.
Las madres desempeñan la tarea más importante para el desarrollo de cualquier sociedad sana y próspera: Cuidan la semilla, riegan la cosecha, abrazan el retoño, le dan el calor que necesitan para formarse debidamente, lo protegen del ruido excesivo del mundo, lo levantan cuando se cae. ¿Cómo podemos menospreciar semejante función? ¿Cómo podemos dar más valor a un tipo que hace goles o a una actriz que solo sonríe frente a la cámara y después trata a sus semejantes como inferiores?
Las Madres deben ser protegidas por los Gobiernos, deben ser remuneradas en función de la importancia de su trabajo en casa (o sea con lingotes de oro), deben ser respetadas, deben recibir prioridad a la hora de recibir un crédito o un servicio de salud, debemos tratarlas con respeto, amor….y por qué no? Con pleitesía. Si queremos tener un mundo mejor debemos empezar por la revolución de los conceptos. Es hora de desaprender lo que nos programaron y darle a cada cosa el valor que realmente tiene según su verdadera prioridad e importancia.
Necesitamos deshacernos de una vez por todas del modelo patriarcal…..necesitamos una revolución…….una Revolución Maternal YA!!!!!!!!!!!!!!!!
Por Elvis Canino
viernes, 23 de septiembre de 2011
TODO NIÑO!!!!!!!!!!

"Muchas cosas que sé me las cuenta Dios en el “lugar de las Hadas”. ¿Quieres venir conmigo?". (Sol, 8 años)
Todo niño es maravilloso y desafiantemente especial. Todo niño es una caja de sorpresas, de sabiduría y de asombro. Todo niño lleva en sí, el maestro que todo adulto debería escuchar.
Llega a la vida cargado de luz y de potencias, portando vocaciones y tareas por realizar en este mundo. Tareas que tienden a ser limitadas por aquellos adultos que padecen la dificultad para abrir el corazón y comprender verdaderamente.
En nombre de la buena educación y de la pretensión de encauzar sus dones, muchas veces se los restringe, tal vez se los adapta a la modalidad familiar o cultural obteniendo como resultado una reducción de sus posibilidades reales.
(Gabriela Béduchaud)
sábado, 10 de septiembre de 2011
LOS NIÑOS ¿NUESTROS MAESTROS?

"Solo cuando aprendamos a ver el mundo con ojos de niño, habremos completado nuestro verdadero crecimiento." (Elvis Canino)
“Los niños son nuestros maestros”. La mayoría de los adultos no solo no toman en serio esta afirmación, la cuestionan, a veces se ríen y me dicen en mi cara que es una locura. No es de extrañar que su mundo y todo lo referente a él, sean la verdadera locura.
Ser adulto, para la mayoría de ellos, es haber superado esa etapa inocente e ingenua llamada niñez y haber logrado la cordura, la inteligencia y la sensatez necesarias para ser alguien medianamente normal y aceptado en el “mundo real”.
Según la mayoría de los que integran este mundo Adulto, es imposible o más bien poco lógico, que alguien que vive jugando, imaginando cosas y que además no sabe “ganarse la vida decentemente”, pueda enseñar algo. Por lo menos algo que el perfecto juicio de los mayores catalogue como “cuerdo” o productivo. Cosas como explorar, preguntar u observar solo pueden hacerse cuando el objeto de estudio es "algo serio” o genera beneficios financieros o intelectuales. De lo contrario se trata de una total pérdida de tiempo.
Según el criterio del mundo Adulto, ser niño es algo hermoso, pero tarde o temprano debe ser superado. Por lo que se han diseñado escuelas, que cada vez más temprano, deben ir enseñando lo que es hacer fila, cumplir horarios y aprender cosas tontas que te permitirán establecer una conversación lógica con cualquiera de sus miembros. Por cierto, una de las principales funciones de estas, es enseñarte quien es el verdadero maestro en su mundo: ELLOS.
Aprender a desconfiar del prójimo y a competir son otras de las cosas que se te enseñan desde temprano. Pues el éxito y la inclusión son claves fundamentales para la supervivencia segun su criterio.
En el mundo Adulto o aprendes a ganar, o eres nadie. Jugar tiene para ellos un significado diferente, juegan para ganar. ¿Jugar por jugar? Eso es para bebes.
Los adultos usan estimulantes artificiales para marearse y reír. Olvidaron lo sencillo que es hacerlo dando vueltas y vueltas.
Los adultos leen la prensa para preocuparse y comentar sobre lo que sucede en el mundo, olvidan que si perdonaran, jugaran y amaran más, las cosas serían más sencillas y los titulares hablarían de cosas verdaderamente importantes como el Amor.
Solo contemplan los colores para escoger un auto, aceptar o rechazar a una persona, saber si un billete vale más que otro o deleitarse con lo que ellos llaman joyas. Pocas veces lo hacen para admirar un atardecer o las alas de una mariposa.
Pasan mucho tiempo con el ceño fruncido y han olvidado el arte de reír por nada. No es extraño verlos camino al trabajo con cara de pelea.
Rara vez se detienen a mirar el cielo, y han dejado atrás el delicioso arte de ver las infinitas formas que adquiere una nube mientras pasa por encima de nuestras casas.
Se cubren para no mojarse cuando llueve y pretenden enseñarnos a hacer lo mismo, diciéndonos que las deliciosas gotas de lluvia solo traen resfriados y catarros. Estoy seguro de que si pasaran más tiempo saltando en los charcos, estarían más cerca de Dios que cumpliendo su puntual, seria y a veces obligada cita dominical con él.
Los adultos solo hablan y se ocupan de temas serios, si les dices que acabas de contemplar una fila de hormigas trabajando, te rascarán la cabeza y seguirán atendiendo sus serios y urgentes asuntos.
Ensuciarse en su mundo solo es válido para ganarse la vida; jamás verás a un adulto serio ensuciándose las rodillas para ver de cerca un caracol o para escarbar la cueva de una lombriz y ver que hay dentro.
Los adultos no juegan con sus vecinos, bueno…….a veces lo hacen, pero solo para ganar trofeos y demostrar que son superiores.
Han olvidado amarse a sí mismos, por lo que saborear su propio moco o disfrutar de su propio olor sin perfumes, son conductas inapropiadas, no es de extrañar que siempre vivan renegando de su cuerpo y buscando parecerse a otros.
Ellos adoran la hipocresía, no les importa hablar mal del ausente. Olvidaron la espontaneidad y la sinceridad de un niño, de hecho las condenan y castigan.
Casi no juegan, casi no ríen, casi no aman, casi no sueñan, casi no se acuestan en la grama, casi no dicen la verdad, casi no se ensucian, casi no cantan, casi no caminan descalzos, casi destruyen el planeta donde viven ¿y son los niños los que deben aprender de ellos?
Una vez alguien me dijo que estaba bien pensar como niño, pero con la sensatez del adulto y con “los pies en la tierra”. Después de reflexionarlo mucho, creo que mejor pongo los pies en la luna y me quedo aprendiendo solo de los niños y de los pocos adultos que son como ellos.
Por Elvis Canino