domingo, 13 de noviembre de 2011

PARTIENDO DE TRES CONCEPTOS


"La sociedad es en todos los sitios una conspiración contra la personalidad de cada uno de sus miembros."(Ralph Waldo Emerson)

SOCIALIZAR:

a) Según el Diccionario: Adaptar a un individuo a las exigencias de la vida social.

b) Según la Sociedad: Encerrar a un niño en un salón de clases, guardería o casa de cuidado, satisfaciendo el empeño de los demás, incluyendo a los propios familiares y/o allegados de despegarlo del vínculo materno a tiempo. A fin de evitar que se contagie de “malcriaditis aguda” y se convierta en un “Niño de por vida” que no querrá salir jamás de la falda de su madre. Alejándolo y privándolo del contacto permanente con la naturaleza, la belleza de lo que le rodea y de su propia esencia.

c) Según mi concepto: Aprender a reconocerse como miembro “único e irrepetible” de la Sociedad, con pensamiento propio y discernimiento, sin necesidad de aprobación, premios o aplausos para ser feliz. Aceptándose, amándose, descubriéndose, explorándose. Descubriendo el mundo sin intermediarios….. SIENDO.

EDUCAR:

a) Según el Diccionario: Formar o instruir a una persona.

b) Según la Sociedad: Encerrar a un niño (cada vez más temprano) en un salón de concreto, en algunas ocasiones sin ventanas ni paisajes, junto a otro grupo de niños igualmente separados de su ambiente seguro y bajo la supervisión de un adulto que en ocasiones no está realmente preparado para dicha tarea. Apegado todo a un obsoleto plan de estudios, previamente elaborado por una Sociedad que no reconoce la ineficacia del mismo y que se acerca cada vez más a su propia autodestrucción. Alejando al pequeño de sus verdaderos talentos, dones y esencia, para así introducirlo a una necesaria cadena de producción muy alejada del verdadero propósito del hombre en la tierra.

c) Según mi concepto: Permitir conocer el mundo con los propios sentidos, explorando, palpando, equivocándose, jugando, ensuciándose, decidiendo, preguntando. Sin premios ni castigos, sin etiquetas, sin calificaciones que dicen muy poco, preferiblemente al aire libre y en contacto con la naturaleza (o con lo que más se le parezca) con el fin de permitir el desarrollo de una personalidad, plena, única y segura de sí misma, descubriendo los propios dones y poniéndolos al servicio de todos.

FELICIDAD:

a) Según el Diccionario: Estado de ánimo de la persona alegre y satisfecha por la situación en que vive.

b) Según la Sociedad: Titulos, objetos materiales, una casa grande, un auto de lujo, máscaras sociales, evadir, tener…. tener…. tener…. comprar…. comprar…. comprar……

c) Según mi concepto (Aunque es algo que nadie debería definir con palabras): Nuestro verdadero estado de ánimo, nuestra verdadera esencia, nuestro verdadero YO. Eso que se siente cuando hacemos lo que nos gusta, cuando sabemos que ayudamos a alguien, cuando jugamos, cuando reímos, cuando amamos, cuando somos “nosotros” sin que nos importe lo que piensen los demás. Ese estado natural de los niños que aún no han sido corrompidos por el Mundo. Si todos hiciéramos solo lo que nos gusta y nos llena, ese sería el estado anímico general. Pero nuestra Sociedad nos lo ha vendido como una Utopía que solo existe en el Mundo de los cuentos o después de la Muerte….. ¿Será porque le conviene que eso pensemos?

Partiendo de estos tres conceptos, ¿A qué se parecen nuestras escuelas? O por lo menos la mayoría…. ¿Qué queremos nosotros para nuestros hijos? ¿Qué quiere la Sociedad? ¿Es lo mismo?

Por Elvis Canino

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿CRIANZA CON APEGO O APEGO AL ORDEN?


"Considero que el peor defecto de la educación es el sistema escolar que opera fundamentalmene a base del temor, la coacción y la autoridad artificial de los maestros". (Albert Einstein)

Hace unos días estuve en un excelente acto en apoyo a la lactancia materna y la crianza con apego; padres y madres escuchando atentamente a los oradores, algunos con sus bebés en brazos mientras se daban las charlas, hasta que estos se fastidiaban. Para los niños no es nada fácil pasar mucho tiempo entre adultos que hablan temas serios y no juegan, aunque confieso que para mí tampoco.

Los organizadores del evento (que estuvo muy bien planificado), previeron esto y decidieron colocar un "Baby Gym" en un salón anexo al mismo, para que papis y mamis pudieran llevar cada tanto a sus niños y soltarlos para que jugaran. Para mi hija y para otros niños que estaban allí, era una especie de Oasis, donde podían refrescarse, relajarse y alejarse un rato de las caras serias de quienes escuchaban a los oradores, que defendían con sus palabras y argumentos la crianza respetuosa, el llevar en brazos a los pequeños, la lactancia y demás temas relacionados con esa estupenda revolución que viene gestándose desde hace un buen tiempo.

Todo iba perfectamente bien, yo hice lo de siempre, decidí observar y escuchar con seriedad (Miento….no me gusta estar serio) a los oradores, pero desde el espacio de los niños, junto a mi hija en el Baby Gym. Y desde ese punto logré una perspectiva que no habría logrado desde ningún otro. Una que me permitió apreciar el Adultocentrismo en pleno, tal como lo ve cualquier niño desde su pequeño mundo.

Para empezar, tuve que observar como las malhumoradas encargadas del Baby Gym, muchachas muy jóvenes con una especie de uniforme de maestras de pre-escolar le pedían a los niños (y me refiero a bebés) que no desordenaran el armatoste acolchado que hace de parque. Algo así, como: “Juega, pero sin tocar ni desordenar”. Eva Daniela, emocionada comenzó a separar las piezas que conforman la estructura acolchada, para decirme que una era un cuadrado y otra un triangulo, y la mujer voló hacia ella diciendo en un tono muy poco amable: "Niñaaaaaaaaa……no saques eso". A lo que no pude contenerme y tuve que contestarle lo absurdo que me parecía poner cosas que no pueden o no deben tocarse en un parque donde juegan bebés……lo llamen Baby Gym o Baby “lo que sea”.

No logré notar ni una pizca de vocación o amor por los niños, de ese que se ve en quienes trabajan con pasión, en ninguna de las supuestamente encargadas de cuidarlos, más bien percibí esa especie de arrogancia que se apodera de la mayoría de las educadoras cuando se van haciendo veteranas en su trabajo. Nada diferente de la actitud del adolescente fastidiado que te toma la orden en el local de comida rápida, con cara de aburrimiento y dialogo monótono.

A mí, personalmente, me pareció que solo cuidaban que no se rompiera nada y que si los niños jugaban, lo hicieran dentro de la línea establecida, esa línea del “aquí se hace lo que yo digo”, o “prohibido desordenar o salirse de la raya” que impera en las escuelas, incluso desde el Maternal……por lo menos en la mayoría.

Lo que vi allí, irónicamente en pleno acto de apoyo a la crianza con apego, es lo que se ve día a día en los preescolares, guarderías, colegios y en todas las instituciones donde se comienza a insertar a los niños al carril de la obediencia y del pensar lineal. Y perdonen mi franqueza, pero hace tiempo me cansé de darle nombre bonito a los métodos disciplinarios de Adultolandia, solo para no ser odiado por mis congéneres.

Tenemos un sistema de escolarización que crea gente sin vocación, o yo diría más bien que nos confunde y nos aleja de nuestra verdadera misión en la vida. Para realizar un trabajo con amor, se debe disfrutar lo que se está haciendo, y definitivamente ni estas jóvenes, ni la mayoría de las personas disfrutan su trabajo, y me refiero a disfrutarlo como se disfruta un juego o un día en la playa.

Vivimos en un mundo confundido, donde los poetas se ponen corbata para vender seguros y los ejecutivos manejan taxis; donde el astronauta trabaja de gerente bancario y el músico vende comida rápida. Y aun así, insistimos en que la escuela es necesaria para “socializar”, insistimos en las evaluaciones de coeficiente o de vocación (¿no querrán decir de confusión?), insistimos en saturar a los niños con materias absurdas en horarios absurdos, con poco juego y muchos deberes. Justamente para luego tener adultos frustrados que trabajan sin amor, y que sonríen muy poco.

Vivimos en un mundo muy loco, pero no hacemos nada por mejorarlo, seguimos haciendo lo mismo esperando resultados diferentes. Vamos a escuchar charlas “Pro-crianza con Apego”, y allí en plena charla regañamos a nuestros hijos porque no nos dejan realizar operaciones bancarias desde nuestra laptop (Eso también lo ví); en estas mismas charlas tenemos que dejar a nuestros niños jugar, pero con cuidadito para no ser reprendidos porque dejaron la colchoneta descuadrada, o quisieron subir el tobogán en vez de lanzarse en bajada.

Mientras no dejemos de anular su creatividad desde niños, no dejaremos de ver personas amargadas en las mañanas porque van a trabajar en algo que no aman. Mientras tengamos caras amargadas seguiremos viviendo en conflicto, seguirá habiendo violencia, ¿Es tan difícil ver que tenemos las soluciones allí mismo? ¿Es tan difícil ver que la reestructuración debe empezar en la educación y en la promoción del Apego en la crianza? Pero el Apego de verdad, no el que se predica porque es “cool”, porque es “chic”, o porque está de moda. Aquel que se lee bonito en los libros, se escucha muy bien en las charlas, pero se ve tan lejos en el día a día…..dentro de casa.

Por Elvis Canino


miércoles, 12 de octubre de 2011

GRACIAAAAAAAAASSSS!!!!!!!!!!!

Un video corto y sin guión, con un montón de miedo escénico pero con mucho amor para darles las gracias por su apoyo!!!!!!!!!!!
(Elvis Canino)

sábado, 8 de octubre de 2011

REVOLUCION MATERNAL!!!!!!!!!!!


“Si uno quiere descubrir cualidades realmente excepcionales en el carácter de un ser humano, debe tener el tiempo o la oportunidad de observar su comportamiento durante varios años. Si este comportamiento no es egoísta, si está presidido por una generosidad sin límites, si es tan obvio que no hay afán de recompensa, y además ha dejado una huella visible en la tierra, entonces no cabe equivocación posible.” (Jean Giono)


Existe un rol primordial en cualquier sociedad de nuestro mundo, pero muy poco valorado sobre todo en el lado occidental. Y es nada más y nada menos que el rol de la Madre a tiempo completo. En nuestra Sociedad “Exitista”, se considera compatible con el progreso que el modelo ideal de madre se limite a dar a luz, amamantar (si es que lo hace) unos pocos meses o semanas (mientras menos tiempo, mejor) y luego delegar sus funciones al biberón, la niñera o en el peor de los casos a la guardería que cada vez recibe niños a más temprana edad.

Nos venden un concepto de madres ejecutivas, productivas, exitosas, con carrera, una "agenda apretada", los premios materiales del progreso, lo “chick” que se ve la mujer en el mundo de los negocios, la fama y hasta la política. Todo esto, por supuesto en contraposición con la madre que está en casa, ama de casa, “frustrada” en la cocina y los deberes, que sacrifica su vida y su éxito en el mundo laboral por cuidar muchachos, "quemándose" física e intelectualmente por una “razón tan absurda” como acompañar de cerca a sus hijos en los primeros años de sus vidas.

Pues resulta, que lo verdaderamente primordial para un niño en sus primeros años de vida, y de hecho, lo que forja las bases sobre las que se asentará su personalidad y su estabilidad emocional, es ese contacto primordial y por supuesto, la “presencia de Mamá”. Ni la niñera, ni la maestra, ni el corral, ni la “socialización” van a reemplazar jamás su papel esencial de apoyo y sostén emocional.

Siempre reflexiono al respecto, y sinceramente, me preocupa la insistencia de nuestra sociedad, incluyendo medios, profesionales de medicina, los famosos “expertos”, educadores y por supuesto el entorno, sobre la supuesta importancia de que enviemos a nuestros niños lo más pronto al “fuego de la vida”; a que se preparen a sobrevivir en un mundo hostil; a que se acostumbren a levantarse sin ayuda cuando se caen (incluso siendo aún bebes), a que hablen perfectamente a temprana edad, así tengamos que llevarlos a un terapeuta de lenguaje (quienes de hecho cada vez tienen más nuevos y precoces clientes); a que dejen de depender desde muy pequeños de nosotros y sean cada vez más autosuficientes y resignados.

Cuando una madre se queda en casa, decisión que en la mayoría de los casos requiere mucha, pero mucha valentía, se expone a ser menospreciada por la Sociedad en muchos sentidos. Si solicita un crédito, y en vez de decir que su profesión es Doctora en….. Jefa de….. o Licenciada en….., dice Madre de……… o “Ama de Casa”. La reacción programada será la de verla como una persona desempleada. Alguien que solo optará a cualquier beneficio bancario si está casada con el Señor Doctor en….. o el Señor Jefe de…..

Esto convierte, a mi modo de ver las cosas, nuestro mundo real en un mundo Bizarro donde las cosas funcionan al revés.

Lo primordial para una sociedad deberían ser sus miembros, la formación de los mismos. El mundo laboral no puede pretender forjar su cadena de producción a cambio de la estabilidad mental, física y emocional de sus propios integrantes. Olvidamos que somos humanos y hemos diseñado un Sistema de robots. De máquinas para el trabajo, que son formadas y programadas en serie desde su nacimiento.

Insisto, la mejor forma de reconocer que no lo estamos haciendo nada bien, es mirar los resultados afuera. Somos un producto de nuestro propio sistema de separación, somos cada vez más insensibles, egoístas, dependientes de aprobación, desapegados del corazón, carentes de valores, alejados de nuestra esencia, adictos a cada vez más cosas.

Repetimos como loros que la familia es la célula fundamental de la sociedad, pero nos empeñamos en desunirla. La hemos ido convirtiendo en un hogar vacío donde todos van solo a dormir y compartir la cena, preferiblemente frente a la TV.

Nos hemos empeñado en dar connotación de superior a todas las carreras habidas y por haber, menos a la que debería recibir el galardón mayor de honor: “la carrera de Madre a tiempo completo”.

Las madres desempeñan la tarea más importante para el desarrollo de cualquier sociedad sana y próspera: Cuidan la semilla, riegan la cosecha, abrazan el retoño, le dan el calor que necesitan para formarse debidamente, lo protegen del ruido excesivo del mundo, lo levantan cuando se cae. ¿Cómo podemos menospreciar semejante función? ¿Cómo podemos dar más valor a un tipo que hace goles o a una actriz que solo sonríe frente a la cámara y después trata a sus semejantes como inferiores?

Las Madres deben ser protegidas por los Gobiernos, deben ser remuneradas en función de la importancia de su trabajo en casa (o sea con lingotes de oro), deben ser respetadas, deben recibir prioridad a la hora de recibir un crédito o un servicio de salud, debemos tratarlas con respeto, amor….y por qué no? Con pleitesía. Si queremos tener un mundo mejor debemos empezar por la revolución de los conceptos. Es hora de desaprender lo que nos programaron y darle a cada cosa el valor que realmente tiene según su verdadera prioridad e importancia.

Necesitamos deshacernos de una vez por todas del modelo patriarcal…..necesitamos una revolución…….una Revolución Maternal YA!!!!!!!!!!!!!!!!

Por Elvis Canino