
Hace un tiempo se me ocurrió preguntarle a un niño al que quiero mucho, qué hacían con ellos en la escuela cuando se “portaban mal” (Término con el que no estoy de acuerdo; son niños……por Dios) su respuesta fue más o menos así:
-“A los niños malos los mandan al cuarto de pensar o si no los hacen arrodillar viendo hacia la pared para que se arrepientan de lo que hicieron…..”
Pregunté: -“Quien les hace eso?”. Y su respuesta inocente fue: -“Las monjas, o la maestra………”
Mi primera reacción fué mirar hacia el almanaque más cercano para comprobar si estaba en el año 2009 o si un agujero ínter dimensional me había trasladado hasta los años de la inquisición. Mayor fue mi sorpresa al comprobar que efectivamente aún me encontraba en el siglo XXI.
He estado preguntando a otros niños sobre el llamado Cuarto para pensar o Rincón de pensar; todos me han afirmado tener uno en su escuela, incluso una niña de preescolar!!!!!!!!!! Por Dios……….
Sé de casos de Maestras que les retuercen las orejas, les dan con la regla, o sencillamente los humillan delante de los demás alumnos. Mi vecinito, apenas en Preescolar, se quejaba de que su Maestra les ponía apodos. Conozco maestros (as) cercanos a mí que se refieren a los niños como pequeños tiranos, demonios, enanos siniestros, etc. Cualquier calificativo o etiqueta que los relacione con el mal.
En mi escuela, el Director siempre recorría el Patio en el receso con una regla de Metal, a niño que veía corriendo le pegaba con la misma. Cuando le contaba esto a mis padres, su respuesta era algo así: -“Así se portarán, para que el Director haga eso.” Por Dios……… Sé que muchas personas aún piensan así, ya que esto es lo que la sociedad ha venido diciendo que es lo correcto.
Vivimos en una sociedad que dice que el niño debe ser separado de su madre al nacer para que los médicos “hagan lo suyo”, que la lactancia debe darse con horarios y no a demanda, que el niño debe dormir solo en su cuarto, que debe controlar esfínteres a más tardar a los dos años, que no debe ser llevado en brazos porque se va a “malcriar” y no se va a adaptar al mundo competitivo de hoy, que debe “ponérsele carácter” a tiempo o no servirá para nada., que los maestros deben disciplinarlos para que sean hombres y mujeres de bien.
Y nunca nos dice, la sociedad, que el contacto con su madre apenas nace le va a tranquilizar en un momento tan traumático como la salida de su mundo acuático (tan seguro y cómodo para él), que la lactancia debe dárseles a demanda y que cualquier mujer puede amamantar, que el dormir con sus padres es la forma instintiva del cachorro humano crecer con seguridad, que el control de esfínteres es un proceso natural que toma su tiempo y puede extenderse hasta los tres años sin problema, que un bebé llevado en brazos es un bebé que crece sintiéndose seguro y con una gran autoestima, que se enseña con el buen ejemplo y no con el castigo o que los maestros están para enseñarlos y orientarlos pero NO, absolutamente NO para estar aplicándoles castigos que ellos consideran disciplina.
Personalmente creo que nuestra sociedad apenas está despertando a muchas cosas, que aún tiene muchas raíces en el siglo pasado e incluso más atrás. Todas estas cosas que mencioné anteriormente y que hoy día se acostumbra a ver como lo correcto son formas de maltrato. Iré abordando cada una de ellas por separado ya que hay mucho que decir sobre el tema; por ahora lo que me gustaría que recordáramos es que debemos estar atentos a los métodos disciplinarios de la escuela de nuestros niños, debemos conversar con ellos sobre esto y hacerles saber que no están obligados a recibir ningún tipo de maltrato por parte de educadores y/o directores de escuela. Y que confíen lo suficiente en nosotros como para contarnos cualquier irregularidad de este tipo que les suceda directa o indirectamente.
Y si eres maestro(a), recuerda que tu profesión es para enseñar y orientar, pero con amor. Que son niños, no adultos. Y que no es una cárcel, es una escuela. Recuerda también que ese niño de hoy es el adulto de mañana, y que no tiene la culpa de tus problemas. Papá, mamá……..son ustedes los que pueden ir cambiando esto.
Por supuesto me quito el sombrero ante los muchos maestros y maestras que realizan su función con amor, y que saben que tienen en sus manos el futuro. A ustedes…….mil gracias.
(Por Elvis Canino)