sábado, 3 de agosto de 2013

HISTORIAS DE LACTANCIA... (TESTIMONIO DE UN PAPÁ)


"...La Humanización el Nacimiento, la Lactancia materna, la Crianza con Apego, el Respeto a los niños y la armonía en el hogar son factores fundamentales para una verdadera Cultura de Paz..."

Cuando mi hija llegó a mis brazos por vez primera, la emoción fue muy grande. Tanto, que por un momento no supe "manejar" el torbellino de reacciones dentro de mí. Luego vino (afortunadamente) una especie de período de adaptación, de asimilación de mi nuevo papel en la vida (hasta ahora desconocido para mí): el Rol de Papá
Y hay algo que no puedo pasar por alto de dicho proceso de "adaptación", y a lo que pocos hombres (de eso estoy seguro) pueden escapar: los benditos, naturales y nada agradables celos
El sentirme de repente desplazado, el dejar de ser el centro de las caricias de mi mujer, el no poder ser "atendido"  o escuchado cada vez que lo deseaba, el tener que abrir espacio en mi cama a ese nuevo miembro de la familia, el sentirme “abandonado sexualmente”… el sentirme invadido, así como lo oyen… invadido.
En ese momento no sabía absolutamente nada de lo importante de la fusión mamá-hijo-papá, o "algo en mí" como que se negaba a verlo. En ese momento no comprendía lo importante que era mi apoyo a mi mujer y a mi hija, frente al inevitable ataque del entorno "que todo lo juzga". En ese momento me sentí de nuevo como ese niño abandonado que posiblemente una vez fui.
Pero afortunadamente me dí mi chance para conectarme con mis propias "heridas olvidadas"; afortunadamente logré silenciar mi ego (Y vaya que no es fácil); afortunadamente logré acallar la voz del "macho herido que reclama el territorio perdido"; afortunadamente me permití sanar, abrazándome a mí mismo mientras abrazaba a mi bebé.
Ser padre me permitió sentirme niño de nuevo y poder verme al espejo sin máscaras. Sentir en más de una ocasión que esa bebé a la que tenía en brazos reflejaba lo mejor y lo peor de mi propio sentir... Vaya oportunidad para encarar mis propias sombras!
Pero ahora, gracias a tanto amor dado y recibido, estoy convencido de que la lactancia es un trabajo de tres. Estoy convencido de que el rol del papá debe ser el de protector, el de sostén, el de bastión emocional… el de apoyo total a mi pareja donde sea y contra quien sea
Ahora veo con claridad lo importante que es el nexo papá-mamá-bebé (La Tríada), lo importante que es la armonía en los primeros años de vida de un niño… lo importante, grande y fundamental que es el amor que se recibe en la infancia, para el resto de nuestras vidas.
Veo que no hay mejor inversión que la que se hace amamantando, colechando, queriendo, abrazando y aceptando sin condiciones. Veo que nada une más a una familia que el calor humano, el contacto y la comunicación. Veo que como es abajo es arriba y que es imposible cambiar el mundo, permitiendo que en nuestro hogar reinen la desconexión y la desarmonía…
Por eso ahora creo firmemente en la Revolución del amor; creo que lo más importante es el contacto permanente y constante con nuestros hijos, y estoy plenamente convencido de que pocas cosas avivan tanto la "llama de la Paz" como esa fusión que se genera cuando una mamá amamanta a su bebé... y ¿por qué no? cuando un papá los sostiene a ambos!

(Fotos cortesía de Patricia Angulo)

Por Elvis Canino

6 comentarios:

  1. Me parece muy bien tu testimonio.
    Sólo añadiría que el vínculo entre los padres también hay que cuidarlo con mucho mimo, y eso es una tarea en la que debemos estar toda la familia implicada.
    Saludos

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    1. Gracias, Sergio. Buena observación. Saludo!

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  2. Hermoso testimonio, me hizo llorar, en la vida de mi hijo hay un padre ausente desde los 4 meses de mi embarazo, y me conmueve sobremanera saber asi como hay lados tristes existe el otro lado de la moneda de hombres responsables y cariñosos, aunque debo de aclarar que nuestra vida no es triste solo existe en mi u. poquito de añoranza por lo que mi hijo jamas a conocido y probablemente no conocera, los brazos fuertes llenos de amor de un padre

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    1. Pues dale el doble... es más... el triple de amor. Y estoy seguro de que eso mismo recibirás! :)

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  3. Guao Elvis!!! Me encantó haberte escuchado ayer personalmente mientras dabas este testimonio y ahora que te leo se me eriza el cuerpo, eres un verdadero ejemplo de padre, si te digo que soy esa chica que estuvo en los dos eventos, las historias de lactancia y la caminata, a la cual le dijiste mientras yo amamantaba caminando con mi niño en brazos antes de la caminata: "Así es, como debe ser" y luego nos tomaste una foto al finalizar la caminata como familia, si esa es Mamá Merlin, la que ahora te escribe y te dice que ahora es cuando nos queda trabajo por hacer para unir a las familias y mostrarles un modo de vida diferente para sembrar esa cultura de paz que tanto anhelamos, que todo comienza desde que nos unimos en pareja y deseamos tener un hijo, que ese trabajo en conjunto viene desde el vientre materno por parte de padre y madre, que todo es un trabajo en conjunto. Te escribo desde mi nuestra cama, mientras mi esposo y mi bebé duermen plácidamente. También he contado mis experiencias y me he unido al carnaval por la Semana de la Lactancia Materna, pero esto no es cuestión de una semana, es asunto de todos los días y nuestra labor es difundir y hacer que llegue la información. Me alegra mucho haberte conocido en persona, espero que sigamos encontrándonos en el camino y compartir mucho más. Gracias por habernos brindado tu testimonio. Abrazos de nuestra parte

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    1. Gracias, Mamá Merlin. Para mí también es un placer haberlos conocido, y sí... se que nos seguiremos viendo en este bello camino de la Crianza respetuosa. De mi parte también un super abrazo y bendiciones para esa hermosa familia que también escogió este camino... el menos transitado. Beso! ;)

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